Aprende a componer tus espacios

Por María José Martínez


Nuestro hogar es el reflejo de nuestra personalidad, de nuestra familia y de cómo nos proyectamos al mundo.

La casa es el estuche de la vida, una máquina de la felicidad, decía el gran arquitecto francés Le Corbusier, el espacio donde desarrollamos nuestros sueños, una máquina de la felicidad, siendo una máquina viva que necesita combustible constantemente, y el combustible tan importante para que funcione debe ser nuestro constante cuidado por los detalles.

La casa además de ser una “máquina de la felicidad”, es una máquina del tiempo porque en el transcurso de los años vamos adaptando los diferentes estilos a la época en que estamos viviendo.

Al enfrentarnos a un proyecto de decoración lo primero que debemos saber son los requerimientos de nuestro cliente. Saber sus gustos y necesidades, entender como quieren vivir los espacios, que los emociona y que buscan sentir a través de los espacios.

Un punto muy importante a considerar al componer el proyecto y que debemos analizar en forma paralela es el presupuesto con el que contamos.

Posterior a saber las necesidades del cliente es muy importante analizar los espacios a intervenir por medio de bocetos, planos a escala y fotografías del lugar información que nos proporcionará el cliente o mandante del proyecto. Y que en una etapa posterior podremos complementar o rectificar con visitas a terreno al espacio a intervenir.

Con este estudio iremos definiendo y analizando espacialidades y temas más técnicos como análisis de terminaciones y especificaciones técnicas del espacio al cual nos enfrentamos. El que luego podremos complementar con aspectos netamente estéticos como el color, terminaciones, materiales, mobiliario y objetos decorativos.

En ámbitos generales, las etapas en la composición de un proyecto, son las siguientes:


  • Recopilación de datos

  • Conceptualización

  • Anteproyecto

  • Proyecto

  • Ejecución

  • Implementación o montaje


Luego de presentar la propuesta real y sea aprobada por nuestros clientes, procedemos a comprar los elementos definidos, fabricación de mobiliario a medida y de todos los elementos presentes en la decoración para finalmente montar e implementar la decoración en los espacios.

Es muy importante que el recorrido en los espacios generados sea una experiencia agradable, llena de sensaciones, aromas, texturas, colores y que a través de esto cautiven a sus clientes, logrando hacerlos sentir en el lugar que quieren estar.

El diseño no es para satisfacernos a nosotros como interioristas o arquitectos, ni para plasmar o imponer nuestros estilos. Nuestra función es recoger el estilo del cliente y orientarlo armónicamente para su bienestar.

Nuestro trabajo está bien hecho cuando vemos a las personas disfrutando de sus espacios, conmovidos por nuestro trabajo y podemos a través del diseño generar buenas experiencias y ser un aporte en la calidad de vida de las personas que van a habitar los espacios proyectados.